Esta semana se ha generado un debate en torno a la Edad Media. Se observan dos posturas contrapuestas:
- Los que opinan que la Edad Media fue un período muy negro y oscuro, al menos en Europa. No en vano muchos historiadores coinciden al afirmar que, en varios ámbitos como las comunicaciones, la astrología, la sanidad, el urbanismo, etc. se perdió tanto el conocimiento adquirido hasta la caída del Imperio romano, como las infraestructuras existentes alrededor de las ciudades civilizadas. El desastre fue de tal magnitud que, sólo en el el aspecto de las comunicaciones postales, no se consiguió recuperar el nivel de la “Antigua Roma” hasta 1805. Este grupo de opinión también critica mucho a la Iglesia como una de las mayores fuerzas implicadas en el ocultismo del conocimiento antiguo, y especialmente por su lucha contra los avances científicos.
- Los que piensan que durante la Edad Media se produjeron grandes avances científicos y tecnológicos que nos han marcado el devenir de la humanidad posteriormente: por ejemplo se creó la imprenta o la pólvora entre otros. Además, este grupo opina que la Iglesia fue una de las mayores fuerzas impulsoras de los grandes avances científicos, preservando textos antiguos, o desarrollando las Universidades. Al parecer, los historiadores y sobre todo las películas de Hollywood han reflejado una realidad sesgada y han tratado injustamente esta época de la historia europea. Por otra parte, tanto en el sur (los árabes y los bizantinos) como en el este (los chinos y los japoneses) realizaron grandes avances en esta misma época, y tras la conquista de los mares y la expansión del comercio a nivel global, se pudo intercambiar el conocimiento generado en cada lugar. Todo esto también sucedió durante la Edad Media.
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