jueves, 5 de marzo de 2020

De la Yihad a la Convivencia pacífica

Esta semana nuestros expertos han debatido sobre la mejor manera de combatir la Yihad y lograr una convivencia pacífica entre el mundo islámico y el resto del mundo. Se han evidenciado dos líneas de pensamiento:
- En primer lugar, tocaba comprender el origen de la motivación ideológica que sustenta la guerra santa. La palabra ‘Yihad’ en realidad no significa guerra ni tendría porqué asociarse a la muerte o a los asesinatos. El significado original es el de realizar un esfuerzo contra algo o alguien. Sin embargo, es cierto que el Islam surgió y se expandió en un entorno violento, en una época de guerras y luchas intensas. A lo largo de la Edad Media fueron evolucionando los califatos de diversas formas, aparecieron las dinastías Omeyas, después los Abbasis y finalmente con la llegada de Genghis Khan los últimos califas se refugiaron en El Cairo. Posteriormente se dió la expansión del Imperio Otomano, pero en 1924 desaparece el Califato de Estambul, y desde entonces se ha perseguido una nueva dirección para todo el Islam. Actualmente se mantiene esta lucha como prolongación de esta historia violenta. Por otra parte, los musulmanes no conciben a los estados laicos, creen que se requiere un estado teocrático y gobernar con la ley islámica para desarrollar su civilización. Los árabes nunca experimentaron un estado laico y creen que a sus gobernantes deben imponerles ciertas normas morales, sino se darían situaciones indeseables como en Occidente: corrupción, deterioro de la cultura, degradación…
- Por otra parte, debemos considerar las distintas aproximaciones al proyecto de dominación del mundo musulmán, y evangelización o conquista del resto del mundo no musulmán. En primer lugar, existen dos grandes facciones religiosas con proyectos distintos: Suníes y Chiíes. Por otra parte, también entre los Suníes hay facciones Wahabistas más conservadoras que otras. Es una situación similar a las diferencias existentes entre Cristianos Ortodoxos y Tradicionales, así como las propias de Católicos y Protestantes entre éstos últimos. Por otra parte se pueden distinguir las prioridades de grupos como Al Qaeda (1-Doblegar a los no musulmanes, 2-Unificar a los musulmanes) o DAESH (1-Dominar a los pueblos islámicos, 2-Doblegar al resto del mundo). Hay mucho debate interno entre los propios musulmanes sobre los métodos terroristas, etc. También están surgiendo nuevas tendencias en aquéllos países cuya adopción del Islam ha sido más moderna: Indonesia, Bangladesh… Es un asunto complejo y la realidad es que las familias y la gente corriente no están tan de acuerdo con los métodos violentos. Simplemente los que viven en una situación dramática (zonas en conflicto abandonadas a una situación de excepción) o buscan introducir el drama en sus vidas (adolescentes europeos) son los que se dejan arrastrar a este tipo de dinámicas.

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