domingo, 9 de marzo de 2025

Pucherazo en las elecciones generales alemanas

Esta semana hemos debatido sobre las irregularidades en el recuento de votos de las elecciones generales alemanas.

- Ciertos expertos opinan que resulta de una gravedad extrema que se den este tipo de irregularidades en el país más grande y motor económico de Europa. Un país que durante los últimos 40 años se habia convertido en un ejemplo para todo el mundo por su gestión democrática y por sus procedimientos legales establecidos para la salvaguarda de su democracia. Al parecer los resultados transmitidos desde múltiples Colegios Electorales no coinciden con los recuentos realizados en las urnas. Uno de los principales damnificados ha sido el partido de Sahra Wagenknecht que se ha quedado sin la representación que le correspondía en el Bundestag (Parlamento). Después de repetirse en las Juntas Electorales varios recuentos impugnados por Wagenknecht  se calcula que podrían llegar hasta un 10% del total de votos los que estuviesen mal contabilizados. El riesgo de tener que repetir las Elecciones generales después de este pucherazo del sistema y del partido gobernante es extremadamente alto. Y tiene pinta de que en la repetición electoral (si se produce finalmente) la extrema derecha mejorará en gran medida sus resultados. La situación es realmente grave en este momento.

- En otro sector se encuentran los que creen que no se repetirán las elecciones y que la extrema derecha ha resultado vencida en las urnas, con lo que podemos congratularnos con el resultado. Sin embargo, está claro que la deriva hacia la extrema derecha de la mayoría de la ciudadanía europea es una tendencia que va a más. Desde la gran manifestación en Roma con miles de personas uniformadas con camisas negras hasta las multitudinarios actos de Vox, todo ello nos trae múltiples y muy tristes recuerdos de eventos que se sucedieron en situaciones muy similares durante el siglo pasado. Respecto a la reclamación de Wagenknecht, este sector piensa que es un simple efecto colateral de la Ley D'Hondt que se repite constantemente en todos los países y territorios. Puede ser perfectamente posible que la propuesta de Wagenknecht con 2,5 millones de votos se quede sin un solo representante en el Parlamento, y que Die Linke con 4,3 millones obtengan 64 asientos en el Bundestag a pesar de lo raro que pueda resultar con la diferencia de votos registrada entre ambas alternativas. Lo importante en este caso es haber parado los pies a los fascistas.

Donald Trump revoluciona los EEUU

Esta semana hemos debatido sobre la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y su aplicación de las políticas arancelarias.

- Existe un sector altamente preocupado por la deriva del repunte de ideologías anarco-conservaduristas y reaccionarias en muchos países de occidente. En enero se manifestaron en Italia más de 1.000 personas fascistas en uniforme recordando tiempos oscuros del pasado. Pero no se trata de una situación aislada en ningún caso. También en Francia, Alemania, Grecia... y en toda Europa en general hay cada vez más protestas y más ruido populista de las ultraderechas. Por otra parte, este sector opina que todo el tema de las políticas arancelarias y el proteccionismo de Trump va a complicar el comercio y va a propiciar un cambio de sistema que nos afectará a toda la ciudadanía. La era del comercio global y del todos salimos ganando con este modelo ya no interesa como antes, básicamente porque China no está en la posición rezagada que ocupaba durante las últimas décadas, ahora ya es un claro aspirante a arrebatarle la hegemonía mundial a USA. Esta situación es la que genera muchas tensiones entre el viejo líder y el nuevo aspirante. Por eso es que estamos viviendo este momento de transición. Los USA no quieren ceder sin pelear y sin meter mucho ruido que es lo que siempre han hecho: darle publicidad a sus acciones. Anunciar medidas como los aranceles y demás amenazas (incluso militares). Mientras los chinos con su cultura del trabajo humilde se dedican a lo suyo: tomar la delantera sin muchas ostentaciones.

- Otros opinan que no tiene porqué ser tan malo que vengan cambios. Especialmente cuando el modelo económico basado en la globalización de los mercados está dando claros signos de agotamiento. Es el momento de poner en marcha un nuevo sistema de funcionamiento que favorezca el desarrollo local y sostenible. China se está cargando los mercados locales de todo el mundo. Han creado un sistema de producción para todo el planeta y su economía se basa en la exportación. El estado subvenciona a sus empresas para que produzcan más y mejor, para que lideren el mercado. Además son capaces de saltarse los intentos de pararlos con aranceles, porque los componentes los fabrican los chinos, pero luego se montan en Singapur para acabar los productos finales en USA evitando las tarifas arancelarias impuestas a productos chinos por ir etiquetados como producto Indonesio en ese caso. USA se ha percatado de que China le estaba comiendo la tostada sin darse cuenta con este tipo de prácticas y no parecen dispuestos a ceder su hegemonía sin pelearlo antes. En Europa nos tocará aprender a cuidarnos sólitos sin depender de los yankees. En general tocará aprender a consumir menos. Esa es la mejor manera de no caer en las garras del ogro chino.