sábado, 3 de mayo de 2025

Apagón ibérico

Esta semana hemos debatido sobre el apagón eléctrico sufrido en la península ibérica a finales del mes de abril de 2025.

- Ciertos expertos opinan que se ha llegado al límite de generación eléctrica con fuentes renovables. Tanto el gobierno de España como las empresas privadas responsables de la generación y distribución de energía eléctrica han arriesgado demasiado incorporando todas estas fuentes de energía, que provocan fluctuaciones imprevistas (y la cosa irá a más por culpa del cambio climático), así como también agregan altas dosis de inestabilidad al sistema. Se habla incluso de que, en el momento del apagón, se estaba realizando una prueba de estrés para tratar de verificar el límite al que podían llegar sin riesgo y se les fue de las manos. En todo caso, está más que probado en muchos otros países y situaciones previas que, la estrategia más adecuada para resolver el problema del suministro energético, es la de diversificar las fuentes de generación eléctrica manteniendo una distribución equilibrada. Porque con el apagón se ha puesto en evidencia lo vulnerables y dependientes que somos ante eventos climáticos extremos. 

- Otros creen que hay que mejorar la seguridad de la Red, porque en Europa somos muy sensibles a ciberataques, y que no hay suficiente energía nuclear para atender la creciente demanda de la Inteligencia Artificial. Sin entrar a valorar si el apagón ha sido provocado en España o fuera de ella, lo que está claro es que si queremos mantenernos conectados a la red francesa debemos ser capaces de estabilizar la frecuencia de nuestro Sistema ibérico al nivel que exige Europa. Porque ha sido Francia la que ha permitido que se pudiese levantar todo nuestro Sistema en menos de 40 horas, conectando paso a paso desde el País Vasco todos los territorios a la misma frecuencia. Por otra parte, sorprende positivamente la gran resiliencia que ha demostrado la población pudiendo seguir con sus vidas a pesar del apagón. Nada que ver con los desórdenes y/o crisis que han desatado situaciones similares en otros países.

domingo, 9 de marzo de 2025

Pucherazo en las elecciones generales alemanas

Esta semana hemos debatido sobre las irregularidades en el recuento de votos de las elecciones generales alemanas.

- Ciertos expertos opinan que resulta de una gravedad extrema que se den este tipo de irregularidades en el país más grande y motor económico de Europa. Un país que durante los últimos 40 años se habia convertido en un ejemplo para todo el mundo por su gestión democrática y por sus procedimientos legales establecidos para la salvaguarda de su democracia. Al parecer los resultados transmitidos desde múltiples Colegios Electorales no coinciden con los recuentos realizados en las urnas. Uno de los principales damnificados ha sido el partido de Sahra Wagenknecht que se ha quedado sin la representación que le correspondía en el Bundestag (Parlamento). Después de repetirse en las Juntas Electorales varios recuentos impugnados por Wagenknecht  se calcula que podrían llegar hasta un 10% del total de votos los que estuviesen mal contabilizados. El riesgo de tener que repetir las Elecciones generales después de este pucherazo del sistema y del partido gobernante es extremadamente alto. Y tiene pinta de que en la repetición electoral (si se produce finalmente) la extrema derecha mejorará en gran medida sus resultados. La situación es realmente grave en este momento.

- En otro sector se encuentran los que creen que no se repetirán las elecciones y que la extrema derecha ha resultado vencida en las urnas, con lo que podemos congratularnos con el resultado. Sin embargo, está claro que la deriva hacia la extrema derecha de la mayoría de la ciudadanía europea es una tendencia que va a más. Desde la gran manifestación en Roma 

Donald Trump revoluciona los EEUU

Esta semana hemos debatido sobre la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y su aplicación de las políticas arancelarias.

- Existe un sector altamente preocupado por la deriva del repunte de ideologías anarco-conservaduristas y reaccionarias en muchos países de occidente. En enero se manifestaron en Italia más de 1.000 personas fascistas en uniforme recordando tiempos oscuros del pasado. Pero no se trata de una situación aislada en ningún caso. También en Francia, Alemania, Grecia... y en toda Europa en general hay cada vez más protestas y más ruido populista de las ultraderechas. Por otra parte, este sector opina que todo el tema de las políticas arancelarias y el proteccionismo de Trump va a complicar el comercio y va a propiciar un cambio de sistema que nos afectará a toda la ciudadanía.

- Otros opinan que no tiene porqué ser tan malo que vengan cambios. Especialmente cuando el modelo económico basado en la globalización de los mercados está dando claros signos de agotamiento. Es el momento de poner en marcha un nuevo sistema de funcionamiento que favorezca el desarrollo local y sostenible. No tenía mucho sentido que los componentes los fabriquen los chinos, y que luego se monten en Singapur para acabar los productos en USA evitando las tarifas arancelarias impuestas a los productos chinos por tratarse de un producto Indonesio en ese caso.

sábado, 11 de enero de 2025

Danas e incendios

Esta semana hemos debatido sobre la gestión de los desastres naturales. Poniendo especial foco en lo sucedido con la Dana de Valencia. 

- Hay quien cree que se está tratando de responsabilizar demasiado a las instituciones, cuando debería ser responsabilidad de cada cual estar pendiente en cada momento de las predicciones meteorológicas y de las circunstancias de peligro que puedan surgir en su entorno y/o alrededor de sus propiedades. Máxime cuando ya exista un historial de catástrofes naturales similares (ya sean inundaciones, incendios, terremotos...) que hayan venido ocurriendo repetidamente en la misma zona a lo largo del tiempo. Lo sucedido en Valencia, especialmente la mortandad que se ha generado, denota mucha carencia de conciencia personal en este sentido. Parece que la gente viva alegremente en una suerte de fantasía colectiva en la que se han eliminado los riesgos intrínsecos a la vida en nuestro planeta. Por otra parte, también vivimos anclados en la queja constante y en lugar de afrontar los desafíos de la vida con iniciativa propia y valentía, exigimos que nos lo den todo ya hecho para no tener que preocuparnos nosotros por nada. Da la sensación de que tras varias décadas navegando en el Estado del Bienestar a través del siglo XXI, nos hayamos transformado poco a poco en una especie humana más débil y dependiente. Esa dependencia menoscaba nuestra libertad y nos convierte en rebaño a merced de lobos y pastores (ambos con el mismo interés en devorarnos antes o después). Así las cosas, deberíamos formarnos con espíritu crítico y ser totalmente conscientes de los riesgos a los que nos enfrentamos para trabajar en su mitigación antes de que se materialcen.

- Otros opinan que con los recortes que se están implementando, que afectan directamente al Estado de Bienestar, y con la deriva de nuestra clase política y de todos los gobernantes en general hacia políticas liberales de "sálvese quién pueda" estamos cada día más inmersos en el individualismo y el postmodernismo. Sorprende la nula conciencia de responsabilidad por lo sucedido, nadie dimite ni se disculpa a pesar de las decisiones, a todas luces erróneas, que fueron tomadas antes, durante y después de catástrofes de esta magnitud. Lo más curioso es que los impuestos no dejan de subir, las arcas públicas no dejan de incrementarse, y la tecnología no deja de mejorar las capacidades del Estado para gestionar con eficiencia sus recursos, pero luego ningún gobernante o dirigente es capaz de pensar en inversiones a largo plazo. Lo principal es ganar las elecciones a corto, asegurar los votos emocionales de las minorías que ha visibilizado (o puede que incluso haya generado en algunos casos) la cultura woke, y después lo que pueda pasar en el campo por culpa del cambio climático que se lo coman los que vengan detrás cuando les toque. Lo más grave es que ya ni siquiera se cumplen los programas políticos ni las promesas de campaña electoral. Por otra parte, el cambio climático se ha convertido en una forma muy eficaz de generar y mantener el miedo entre la población, así como una excusa perfecta para eliminar o diluir responsabilidades.