Esta semana hemos versado nuestro debate sobre los modelos de educación y aprendizaje bilingüe. Recientemente se ha conocido el dato del fracaso de resultados asociados a estos modelos de aprendizaje. Desde la aparición del spanglish, hasta el euskañol o el portuñol... en todos los ambientes en que se ha intentado mezclar el aprendizaje con dos idiomas al mismo tiempo, se terminan logrando pésimos resultados. Los jóvenes no terminan de hablar correctamente en ninguno de los dos idiomas. Y aparecen nuevas formas de expresión que mezclan elementos de un idioma y del otro sin coherencia alguna.
- Un sector opina que el problema deriva de que, hoy en día el mundo está cambiando de una forma tan rápida que el ser humano no puede asumir/controlar los cambios a la suficiente velocidad. Por otra parte, cargamos sobre el sistema educativo responsabilidades que otros no asumen: los padres negligentes que no civilizan a sus críos, una sociedad o un gobierno que pide que los alumnos dominen una lengua, cuando en el cine y las televisiones está todo doblado al castellano, etc. El sistema educativo somos todas las personas de la sociedad, y todas las personas deben poner de su parte para mejorar, siendo conscientes de que no existe ningún sistema perfecto con el que todas las personas puedan beneficiarse al 100%. La crisis de la educación, es en realidad una consecuencia del cambio social que estamos viviendo, y no del sistema educativo en sí, ni de los modelos bilingües en particular. Se invierte una locura de dinero en pedagogos, educadores, psicólogos... que solo sirven para paliar la situación que les ha tocado vivir a a las nuevas generaciones. Hay un cambio claro en cómo nos relacionamos con los demás y en cómo nos vemos a nosotr@s mism@s. Estamos cada vez más aislad@s, lo que nos hace más vulnerables, y además la publicidad no nos deja ser tan libres como creemos que somos.
- Otros expertos creen que el problema está en la falta de ganas, no hay ganas de estudiar ni de trabajar en nuestra sociedad. En África los niños van contentos al Colegio y les encanta poder aprender cuanto más mejor. El modelo bilingüe funcionaría si los niños estuviesen correctamente motivados. Por otro lado, para ser bilingüe tienes que estar expuesto a las 2 lenguas un número considerable de horas, y ése es el único modelo que existe para lograr este objetivo. Por otra parte, Euskadi es más bilingüe de lo que pensamos, y está genial que por fin se promueva una lengua como el Euskera, que ahora es la primera vez en su longeva historia que se puede estudiar en la Escuela. Además, hay que considerar que, también por primera vez en la historia de la humanidad, los estudiantes no tienen derecho a hacerlo mal, equivocarse o hacer un uso indebido de los recursos, y eso tiene consecuencias graves sobre ell@s y sobre su futuro. Ponemos demasiado el foco en el modelo de sistema educativo, en los cambios sociales o en los estudiantes, pero nadie se preocupa por motivar a las personas a desear esa mejora, a desear ese aprendizaje. El verdadero problema es la motivación por hacer las cosas bien. Premiar el es esfuerzo es lo que ya no se hace. Todo se explica por la búsqueda de fantasmas y la dedicación de recursos ingentes a que todos tengan las mismas oportunidades, aunque no se porten bien o no se esfuercen. Total, ¡si se puede pasar de curso suspendiendo, para qué me voy a esforzar! Esa es la mentalidad que se genera en el estudiante hoy en día.