martes, 6 de octubre de 2020

Leyenda Negra

En la reunión de esta semana hemos analizado la Leyenda Negra del Imperio Hispano.

- Hay quiénes opinan que la negativa propaganda anglosajona en contra del Imperio, al que consideraban su enemigo acérrimo y trataban de desestabilizar por todos los medios, ha llenado de mentiras el relato histórico. Tras haber ganado sus conflictos bélicos contra el Imperio más grande jamás conocido, a la postre acabaron imponiendo su autoridad y su poder para extender su criterio sesgado. No hay individuos más perezosos, racistas, egoístas y soberbios que los ingleses. No deberíamos dar crédito a todos sus descréditos ni a su propaganda amarilla, pero claro, es bien sabido de todos que cualquier mentira repetida más de 1.000 veces se transforma en la verdad más absoluta. En España también tuvimos nuestra pequeña ilustración durante el reinado de Carlos III, y no podríamos imaginar inventos más revolucionarios que los que facilitaron la epopeya del descubrimiento de América o la primera circunnavegación al globo terráqueo. Los avances científicos de habla hispana son tan importantes, si no lo son aún más, que los de habla anglosajona. Con respecto a la mala fama de reaccionarios a las innovaciones, corruptos, austeros... de los gobernantes españoles, cabe destacar que en su época (siglos XVI, XVII y XVIII) en otros países europeos se estaban quemando brujas a millares, en la noche de San Bartolomé los reaccionarios mataron protestantes a mansalva en el Norte de Francia, y habiendo mucha corrupción en todos los países de Europa, en España es dónde más se han perseguido y procesado jurídicamente estas tropelías históricamente. Hoy en día no podemos concebir un proceso a miembros de la familia real británica, holandesa o belga. Pero a Juan Carlos I, su hija y su yerno se les ha procesado en España. Somos demasiado críticos con nosotros mismos y no vemos la paja en el ojo ajeno, ni nos damos cuenta de que somos la consecuencia de los éxitos de nuestros antepasados.
- Sin embargo, también están quiénes creen que todos los nacionalismos deben tener sus propios enemigos para subsistir. Si no existen adversarios claros, se buscan y se inventan, pero toda nuestra educación debe ser nacionalista si queremos perdurar culturalmente de alguna manera a lo largo del tiempo. Los británicos que son conscientes de la influencia que ha tenido su país en la redacción de la historia europea o mundial, lo comentan con orgullo o indiferencia (es lo mismo que hubiesen hecho otros en su situación). Al fin y al cabo, el Imperio Británico poco se distingue de los demás en sus formas de amasar poder y riquezas, o de doblegar otras culturas al punto de llevarlas al borde de la extinción. Nadie puede negar que la Ilustración surgió en Francia (en España había afrancesados), o que fue en los países del Norte de Europa dónde surgieron los inventos más revolucionarios para el resto del mundo. Por otra parte, el poder económico de los países anglosajones y su visión para los negocios han estado atrayendo talento internacional dentro de sus fronteras durante el último siglo, y eso se nota de alguna manera en su capacidad científica. En general, todo lo que venga del Sur de Europa, ya sea de España, Portugal, Italia o Grecia se considera peor por ciertos estereotipos muy asentados sobre la cultura mediterránea: el trabajo no es lo suyo, viven sólo para la fiesta y la siesta. También la tradición católica fundamentalista asociada a estos países les coloca a ojos de la mayoría como retrasados y cuadriculados, con poca cintura para asumir y adoptar cambios. En todo caso, los españoles tuvieron mucha suerte con su Imperio, se adueñaron del trabajo y esfuerzo de otros para levantarlo aplicando su famosa picaresca en la gestión de sus múltiples alianzas con otros pueblos. Al fin y al cabo la propaganda de la "Leyenda Negra" es también propaganda, pero del bando nacionalista español.

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