Esta semana hemos debatido sobre las irregularidades en el recuento de votos de las elecciones generales alemanas.
- Ciertos expertos opinan que resulta de una gravedad extrema que se den este tipo de irregularidades en el país más grande y motor económico de Europa. Un país que durante los últimos 40 años se habia convertido en un ejemplo para todo el mundo por su gestión democrática y por sus procedimientos legales establecidos para la salvaguarda de su democracia. Al parecer los resultados transmitidos desde múltiples Colegios Electorales no coinciden con los recuentos realizados en las urnas. Uno de los principales damnificados ha sido el partido de Sahra Wagenknecht que se ha quedado sin la representación que le correspondía en el Bundestag (Parlamento). Después de repetirse en las Juntas Electorales varios recuentos impugnados por Wagenknecht se calcula que podrían llegar hasta un 10% del total de votos los que estuviesen mal contabilizados. El riesgo de tener que repetir las Elecciones generales después de este pucherazo del sistema y del partido gobernante es extremadamente alto. Y tiene pinta de que en la repetición electoral (si se produce finalmente) la extrema derecha mejorará en gran medida sus resultados. La situación es realmente grave en este momento.
- En otro sector se encuentran los que creen que no se repetirán las elecciones y que la extrema derecha ha resultado vencida en las urnas, con lo que podemos congratularnos con el resultado.